20 de julio de 2008
El calor ha hecho su aparición de verdad en este Tour de Francia y la etapa ha ido también muy rápida. Una jornada de transición entre los Pirineos y los Alpes, que ha sido de desgaste para todos por ese calor asfixiante y sobre todo por la velocidad a la que se ha rodado durante toda la etapa.
Ha sido un día en el que no ha habido ninguna sorpresa, hemos llegado al sprint, por lo tanto el equipo ha tenido que trabajar para mantener la hidratación, subiendo agua y alimento líquido, que es lo que apetecía en el día de hoy.
A nivel particular, ha sido un día duro por la velocidad, pero sin mayor problema. Todos los corredores estamos pensando ya en los Alpes y en la etapa de mañana, que es otro día importante en esta carrera y si hay alguna opción habrá que buscarla.
Fuente: Prensa Carlos Sastre Publicado por Ciclismo en Red |